
En el último mes ha descendido mucho el número de peregrinos que duermen en Calzada, después de la "invasión" de los meses de primavera. No obstante, hay algunos valientes que se aventuran a caminar por estas tierras castallanas bajo el tórrido sol que hemos sufrido estos días. Este es el caso de estos peregrinos. Silka, la simpática israelí de la fotografía, ha llegado por segunda vez a nuestro pueblo, ya que, según nos comentó, tenía un maravilloso recuerdo del albergue y de la amabilidad de la gente. Gracias a todos por tratar tan bien a nuestros visitantes, que extienden sus impresiones por todo el mundo.